lunes, 23 de agosto de 2010

Una imagen, ¿vale más que mil palabras?




Hace poco leí "La ruta de la creación" de Carlos M. Boouquet. Mientras ojeaba las páginas de su libro (con un poco de escepticismo, debo admitir) y procuraba que los conceptos expuestos, fluyeran del modo más natural, descubrí cierta teoría que capturó mi interés.
Bouquet, como psico-dramatista, después de hablar de los pasos del "proceso creativo", en el que identifica una senda desde el interior del ser (que representa la totalidad de la persona con todas su facetas) hasta la obra finalizada (que representa sólo una pequeña parte de la persona) en la realidad, teoriza que la correcta digestión de la realidad (la "vida", entendida como un imparable flujo de información) solo es posible mediante un recorrido análogo del "proceso creativo". En otras palabras, dice que para entenderla "vida" es necesario alejarse de ella, reducirla, quitarle dimensiones o facetas, analizarla, crear conceptos sobre ella.

Si se extiende esto a la interpretación de imágenes, se puede afirmar que las palabras son un recurso imprescindible para su correcto entendimiento. Un símbolo es una imagen con uno o más significados, es complejo (como una persona, como la vida). Por lo tanto, para crear un símbolo se deben primero escoger y ordenar las mil palabras para luego traducirlas en una imagen; que sólo cumplirá con su cometido si los destinatarios son capaces de re-descubrir el concepto de esta.

Dicho todo esto, a la razón de esta entrada: Este blog, además de cumplir con las exigencias del curso, tiene como propósito: el planteamiento de teorías, y su posterior discusión, en la medida que la estructura del medio lo permita.

Muchísimas gracias por su atención, espero ansioso sus comentarios en las entradas siguientes.


Jean Louis Peronet Vergara (5c-4q)